Las mujeres con la menopausia adelantada tienen mayor riesgo de padecer un ictus o un infarto | Vive Saludable

Las mujeres con la menopausia adelantada tienen mayor riesgo de padecer un ictus o un infarto

Las mujeres con la menopausia adelantada tienen mayor riesgo de padecer un ictus o un infarto

La llegada de la antes de tiempo puede aumentar significativamente el riesgo en las mujeres de padecer enfermedades cardiovasculares. Esta es la conclusión a la que ha llegado un estudio publicado en la revista The Lancet Obstetrics, Gynaecology, & Women’s Health en el que participaron más de 111.000 mujeres de 26 países diferentes. El trabajo está respaldado por más de 30 instituciones académicas y médicas internacionales y se trata de la mayor investigación internacional hecha hasta ahora sobre el tema.

El estudio PURE (Prospective Urban Rural Epidemiology) analizó la relación entre la edad de la menopausia y el riesgo de infarto, accidente cardiovascular e insuficiencia cardíaca en las participantes durante 15 años. “Las mujeres con menopausia prematura tuvieron aproximadamente un 30% más de riesgo de padecer eventos cardiovasculares mayores”, sostiene la investigación, incluso tomando en cuenta los factores de riesgo tradicionales.

“Me parecen unas conclusiones lógicas y una investigación muy completa”, señala Francisco Carmona, director de la Unidad de endometriosis del Hospital Clínic de Barcelona, ajeno al estudio. “La menopausia prematura está claro que es un factor de riesgo, tanto para la esperanza de vida en general como, sobre todo, para la esperanza de vida cuando se tiene buen estado de salud”, señala el ginecólogo.

Por otro lado, el equipo internacional comprobó que en los países con menor desarrollo económico, llega tres años antes y afecta a casi el doble de mujeres que en los países ricos, lo que multiplica los riesgos cardiovasculares para ellas. Por ejemplo, en Pakistán, Tanzania, Bangladés, la India o Zimbabue, casi el 43% de las mujeres postmenopáusicas experimentó menopausia precoz o temprana. Mientras que en Canadá, Arabia Saudí, Suecia o Emiratos Árabes Unidos, este porcentaje es del 23%. El estudio señala el ejemplo de Pakistán y Tanzania, donde la mitad de las mujeres participantes alcanzó la menopausia antes de los 45 años. Mientras que en Suecia, por ejemplo, solo es el 13% de las mujeres las que viven esta situación.

Detrás de esa brecha hay una cadena de factores que se retroalimentan: malnutrición, bajo peso corporal, tabaquismo, escaso acceso a la educación y a los servicios sanitarios e incluso condiciones adversas vividas antes de nacer, como la exposición prenatal al tabaco o el bajo peso durante el nacimiento. Carmona se muestra cauteloso con los datos. “No tengo tan claro que la relación entre pobreza y menopausia prematura sea realmente de causa-efecto”, afirma y apunta a la existencia de una tercera variable desconocida.

Eso significa que la edad de menopausia registrada en algunos casos podría ser aparente más que real, y que la brecha entre países ricos y pobres podría estar parcialmente inflada por esta confusión. Esta observación que hacen los autores no invalida las conclusiones del estudio, pero sí recuerda que medir la salud de las mujeres más vulnerables exige un trabajo que vaya más allá de los datos recabados.

Lo que el cuerpo pierde con la menopausia temprana no es solo la fertilidad. Los estrógenos actúan como un escudo cardiovascular. “Disminuyen los lípidos, disminuyen el colesterol y los triglicéridos, y eso se traduce en menor riesgo de o un infarto”, apunta Carmona. También mantienen los vasos sanguíneos en buen estado y frenan la acumulación de grasa visceral. “Además, los ovarios producen otras sustancias que se correlacionan con la buena calidad de vida. Las mujeres a las que se les extraen los ovarios antes de los 60 años, aunque estén menopáusicas, tienen mayor riesgo de muerte y mayor pérdida de calidad de vida. Están produciendo otras sustancias que las protegen”, agrega.

Como se ha visto en otros casos, los tienen implicaciones directas para la salud pública. Es por ello que los expertos apuntan a que las mujeres que atraviesan una menopausia temprana o precoz deberían ser consideradas una población prioritaria para las acciones de prevención cardiovascular desde ya mismo. No solo en consultas de ginecología, sino también en cardiología y medicina general. Identificarlas a tiempo podría salvar vidas y, sobre todo, reducir una desigualdad que durante mucho tiempo ha pasado desapercibida.

Mientras tanto, la evidencia disponible apunta a hábitos concretos como mantener un peso saludable, no fumar, moverse con regularidad y cuidar la alimentación. Carmona menciona la importancia de las terapias de reemplazo hormonal y mejores rutinas: “Las hormonas son importantes, pero probablemente el estilo de vida saludable es un recurso más importante que las hormonas”, agrega. Estos hábitos no solo pueden retrasar la menopausia, sino también proteger el corazón.

*Este contenido es informativo y no reemplaza la evaluación de tu profesional de salud.